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El 28 de Junio de 2011 se lanzó la versión beta de Google+, la nueva plataforma que según todos los pronósticos va a ser la punta de lanza de Google para competir en el mercado de las redes sociales con el todopoderoso Facebook. Si hacemos caso de las estadísticas, esta vez Google ha acertado con el enfoque del producto: tan solo dos semanas después de su aparición esta nueva red social ya había superado la cifra de diez millones de usuarios (según un estudio realizado por Ancestry.com). Podrían parecer unos números discretos si los comparamos con los 750 millones de usuarios actuales de Facebook, pero hay que tener en cuenta que ninguna otra red social había crecido tan deprisa en un periodo tan breve de tiempo. Esta cantidad de usuarios resulta aún más espectacular si tenemos en cuenta que a Google+ sólo se puede acceder mediante invitación y que la difusión de estas invitaciones es aún muy restringida. Google+ incorpora el sistema de Google Circles, o círculos de relaciones, por el cual cada usuario puede definir conjuntos de círculos (amistad, trabajo, familia...) que pueden solaparse entre sí o permanecer aislados del resto. De esta forma el usuario puede decidir el tipo de información que quiere hacer publica en cada círculo. Después de los fracasos de proyectos anteriores como Google Buzz o Google Wave, ambos pensados para introducirse en el mercado de redes sociales, los de Mountain View han logrado penetrar por fin en lo que hasta ahora parecía el jardín privado de Mark Zuckerberg. Esta obsesión de Google por implantar su propia red social es el resultado de una estrategia global que pretende crear sinergias desde otras áreas de negocio aprovechando su posición dominante en el mercado de los buscadores. Esta insistencia de las grandes empresas por introducirse en las redes sociales será la tendencia predominante en los próximos años ya que, según algunos analistas, las áreas de negocio que más crecerán en un futuro en Internet serán: los contenidos online (video, principalmente), el márketing de redes sociales, el Cloud Computing (externalización de software y servicios en servidores remotos) y los productos y servicios para dispositivos móviles. Fuente: lansurf
Según una reciente investigación, 2 millones de trabajadores pasan más de una hora diaria en Facebook o Twitter, lo que disminuye la productividad de las compañías
Los empleados que malgastan su tiempo en Facebook, Twitter y otros sitios de redes sociales le están costando miles de millones de dólares a las empresas británicas, según indican nuevas investigaciones. El sitio británico de empleos MyJobGroup.co.uk encuestó a 1.000 trabajadores británicos y encontró que, de los 34 millones que hay en el país, cerca del 6%, unos 2 millones, pasa más de una hora diaria en redes sociales mientras estaban en el trabajo. “Nuestros resultados muestran claramente que los trabajadores del Reino Unido pasan un tiempo cada vez mayor mientras están en el trabajo en las redes sociales”, dijo el director administrativo de MyJobGroup.co.uk, Lee Fayer, en un comunicado con los resultados del sondeo. “Si esto se deja sin supervisión, podría tener repercusiones negativas en la productividad de muchas empresas en el país”, añade el empresario.
COSTOSA DIVERSIÓN El sitio web informó que el tiempo laboral perdido en Facebook, Twitter y otros medios de redes sociales podrían costarle a Gran Bretaña hasta US$22,160 millones. La investigación mostró que más de la mitad de los trabajadores británicos (el 55%) confesó acceder a perfiles de redes sociales durante el trabajo. Muchos de ellos pasaban tanto tiempo haciendo amigos, escribiendo en Twitter, subiendo fotos y videos, además de actualizando sus perfiles, que la productividad de las compañías se veía afectada.
NIEGAN EFECTOS NEGATIVOS Pese a los efectos negativos en la economía, en medio de una frágil recuperación, muchos trabajadores encuestados negaron los resultados contraproducentes de las redes sociales en su eficiencia. Solo el 14% de los consultados admitió ser menos productivo como resultado de los medios sociales. Curiosamente, el 10% incluso dijo que este tipo de sitios los había vuelto más productivos. Aún existe una resistencia extendida a prohibir el ingreso a las redes sociales en el trabajo, con más de dos tercios (el 68%) defendiendo alguna forma de acceso durante las horas laborales. Solo un tercio deseaba que sitios como Facebook, Twitter, Flickr y YouTube fueran vetados en el trabajo, demostrando la creciente importancia de las redes sociales en la rutina diaria y la extendida resistencia a limitar su acceso.
Fuente: http://elcomercio.pe Autor: Agencia - Reuters |