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La jornada laboral legal es de 40 horas a la semana en España de las que habitualmente en las oficinas se reparten a razón de 8 al día, pero ¿cuánto de ese tiempo se aprovecha de forma eficiente para que la jornada sea productiva? Las listas de productividad sitúan a España en la cola de competitividad y productividad lo que no implica que sea por trabajar menor horas, más bien al contrario, suelen hacerse más porque las que hay no se aprovechan como es debido.
Parece un mal endémico español pero se produce en mayor o menor medida en todas las sociedades desarrolladas, y si bien es cierto que la tecnología ha servido para agilizar muchas tareas en parte también ha conseguido lo contrario, como en el caso de los múltiples correos electrónicos que sin ser urgentes o imprescindibles se envían, reciben, leen, y contestan a diario. Lo mismo ocurre con las presentaciones en Power Point, que de verdadero avance han pasado en muchos casos a suponer una losa que parece eterna en las reuniones de equipo.
Reunión, reunión, reunión Hay estudios que aseguran que en Estados Unidos, por ejemplo, tienen lugar al día más de diez millones de reuniones, lo que supone cada empleado una dedicación de unas 30 horas al mes, casi cuatro jornadas laborales en reuniones que tratan temas que o bien podría solucionarse de otra forma o se alargan de forma innecesaria. Por ello los expertos aseguran que es necesario preparar bien estos encuentros para optimizar al máximo el tiempo y utilizarlas sólo para tomar decisiones y no para discutir los problemas operativos.
Para ser consciente de esta realidad, se recomienda echar la vista atrás en las agendas, y analizar durante los dos o tres meses anteriores cuántas reuniones se han celebrado, con quién, con qué objetivo, cuánto han durado y qué resultado han ofrecido una vez tomada la decisión oportuna. Así se puede establecer un patrón y eliminar o sustituir aquellas que no han servido para conseguir el fin con que fueron concebidas por otros métodos de toma de decisiones o puesta en común más efectiva como el trabajo individual, el análisis de cada uno y la elección de la decisión más adecuada en un pequeño e informa encuentro.
También en los directivos Pero la pérdida de tiempo en la oficina no sólo afecta a los empleados aunque habitualmente se haga referencia a ellos, sino también al cuadro directivo que muchas veces se empantana con la confección de la agenda del día o valorando opciones y tomando decisiones que podría delegar. Ahí está la clave, en que cada persona, sea empleado o jefe, realice las tareas que debe y no las operativas ya que para ello suele haber una persona en la oficina como un administrativo o un secretario que puede hacerse cargo de las mismas, y delegará parte de sus labores actuales en quien realmente sea responsable de ellas.
Sólo realizando cada individuo sus propias tareas y no más de las que debe se puede ganar tiempo del mismo modo que es necesario, para la salud mental y física, como asegura el gurú de los recursos humanos Tony Schwatz, ganar en productividad haciendo pausas en las tareas cada 90 minutos, aproximadamente para satisfacer las necesidades de descanso durante el trabajo y evitar así la saturación que lleva a muchos trabajadores a altos niveles de estrés que desembocan en bajas laborales que suponen un alto gasto para las mutuas y una pérdida de productividad y beneficios para las propias empresas.
Mejor trabajar durante hora y media al cien por cien y tomarse un descanso de diez minutos para un café o una charla relajada con el compañero que intentar trabajar las ocho del tirón con continuas interrupciones, ya que los científicos han comprobado que la capacidad de atención plena de las personas es más bien escasa y por lo tanto de nada vale dedicarle más tiempo del necesario ya que no va a repercutir en una mejora de la productividad. Es el mismo caso de las continuas interrupciones pero desde un punto de vista diferente. La cuestión está en ser capaz de encontrar el equilibrio.
Fuente: www.aproximate.es
Según una reciente investigación, 2 millones de trabajadores pasan más de una hora diaria en Facebook o Twitter, lo que disminuye la productividad de las compañías
Los empleados que malgastan su tiempo en Facebook, Twitter y otros sitios de redes sociales le están costando miles de millones de dólares a las empresas británicas, según indican nuevas investigaciones. El sitio británico de empleos MyJobGroup.co.uk encuestó a 1.000 trabajadores británicos y encontró que, de los 34 millones que hay en el país, cerca del 6%, unos 2 millones, pasa más de una hora diaria en redes sociales mientras estaban en el trabajo. “Nuestros resultados muestran claramente que los trabajadores del Reino Unido pasan un tiempo cada vez mayor mientras están en el trabajo en las redes sociales”, dijo el director administrativo de MyJobGroup.co.uk, Lee Fayer, en un comunicado con los resultados del sondeo. “Si esto se deja sin supervisión, podría tener repercusiones negativas en la productividad de muchas empresas en el país”, añade el empresario.
COSTOSA DIVERSIÓN El sitio web informó que el tiempo laboral perdido en Facebook, Twitter y otros medios de redes sociales podrían costarle a Gran Bretaña hasta US$22,160 millones. La investigación mostró que más de la mitad de los trabajadores británicos (el 55%) confesó acceder a perfiles de redes sociales durante el trabajo. Muchos de ellos pasaban tanto tiempo haciendo amigos, escribiendo en Twitter, subiendo fotos y videos, además de actualizando sus perfiles, que la productividad de las compañías se veía afectada.
NIEGAN EFECTOS NEGATIVOS Pese a los efectos negativos en la economía, en medio de una frágil recuperación, muchos trabajadores encuestados negaron los resultados contraproducentes de las redes sociales en su eficiencia. Solo el 14% de los consultados admitió ser menos productivo como resultado de los medios sociales. Curiosamente, el 10% incluso dijo que este tipo de sitios los había vuelto más productivos. Aún existe una resistencia extendida a prohibir el ingreso a las redes sociales en el trabajo, con más de dos tercios (el 68%) defendiendo alguna forma de acceso durante las horas laborales. Solo un tercio deseaba que sitios como Facebook, Twitter, Flickr y YouTube fueran vetados en el trabajo, demostrando la creciente importancia de las redes sociales en la rutina diaria y la extendida resistencia a limitar su acceso.
Fuente: http://elcomercio.pe Autor: Agencia - Reuters
El comparador de precios Shoppydoo, ha extraído datos de sus páginas de Internet y las visitas indican que el horario favorito de los españoles para navegar se encuentra en horas laborales. Además, somos navegadores noctámbulos comparados con Reino Unido y Francia.
Pero, ¿de dónde sale esta tendencia? El boreout, es un nuevo fenómeno laboral, que también se puede definir como una combinación de aburrimiento, infraexigencia y desinterés en el trabajo. Quizá ésta sea la razón por la que los españoles son los europeos que más utilizan Internet en las horas de trabajo en comparación con los internautas de otros países como Francia y Reino Unido. Según datos obtenidos de Google Analytics, las visitas a www.shoppydoo.es y www.encuentraprecios.es entre las 11 y 13 horas y las 15 y 17 horas, superan el 30% de las visitas en comparación con el resto de franjas horarias. Esto significa que la mayoría de los españoles recurren a la búsqueda en los comparadores de precios en horas de trabajo. Lo mismo ocurría el trimestre del año pasado, con la diferencia de que en un año, el uso de ambos portales ha aumentado un 25%. En Francia y Reino Unido la franja horaria de mayor uso es desde las 18 hasta las 20 horas en el caso de Francia, y desde las 20 y 22 horas en el caso de Reino Unido. Aunque también realizan búsquedas en ambos comparadores de precios, el porcentaje es considerablemente más bajo que en el caso de España. Además, los españoles no sólo son los internautas que más horas laborales invierten en este tipo de portales y buscadores, sino que además también son los más trasnochadores. A partir de las 22:00 horas, se vuelve a producir un aumento de las visitas, mientras que en el resto de países citados anteriormente, a partir de esta hora, el porcentaje de visitas es inferior a las páginas web españolas de ShoppyDoo. Fuente: www.bsherpas.com
Los trabajadores pierden un tiempo considerable de horario laboral navegando por internet con fines personales y esto supone unas pérdidas importantes para las empresas. Un trabajador que esté unos 35 minutos conectado cada día (diarios, viajes, grandes almacenes…), le cuesta a la empresa el equivalente a un mes de sueldo al año, además de “ocupar” ancho de banda que se debería usar para las comunicaciones “habituales”. Para evitar estas pérdidas hay herramientas para el filtrado de las conexiones web de las empresas. Internet es una herramienta muy útil para trabajar pero representa una amenaza para las empresas por el indebido uso que le dan sus empleados. Un gran porcentaje del personal dedica varias horas de trabajo a navegar en páginas web para uso personal. Antes se abusaba del teléfono, el control llegó con las centralitas inteligentes y las restricciones de llamadas salientes. La incorporación masiva de las nuevas TIC hizo que el correo electrónico y la navegación por páginas web sean las pérdidas más importantes de tiempo útil de trabajo. Estudios realizados a nivel europeo revelan que un 23% del tiempo de conexión a Internet en el trabajo se dedica a fines privados (leer la prensa, conectar con los bancos o ver el destino de sus vacaciones, entre otros), lo que disminuye las horas que se deberían dedicar a las tareas habituales, provocando una disminución de la rentabilidad en la empresa. Con 50 empleados que tengan conexión libre a Internet, una empresa puede llegar a perder más de 150.000 € anuales en rentabilidad. Por tanto, para la dirección de una empresa, es de especial interés el regular el uso de Internet con buenas herramientas que ofrezcan una visión exacta del uso y permitan poner en marcha políticas de uso. Fuente: www.delitosinformaticos.com Autor: Silvia Fernández |